
Mantener a las personas calientes en espacios húmedos
Cuando se trata de vestuarios o áreas de cambio de ropa, hay que pensar de otra manera sobre cómo funciona la calefacción. En realidad, no se trata de calentar el aire; eso es algo imposible. Lo que se quiere es calentar a las personas.
Por eso, utilizamos radiadores de ondas cortas infrarrojas. En lugar de esperar a que un calentador caliente lentamente el aire de la habitación, los radiadores infrarrojos envían energía directamente a la piel y a la ropa. Es instantáneo: en segundos, uno siente ese calor. Es realmente cómodo.
Manejo de la humedad
Los vestuarios son difíciles para los equipos de calefacción. Hay agua salpicada, vapor abundante y una alta humedad constante. Si se coloca un calentador estándar allí, sus terminales se corroerán y todo el equipo se dañará en pocos meses. Es un verdadero desastre.
Para evitar esto, utilizamos unidades con clasificación IP44. En términos sencillos, significa que la carcasa es lo suficientemente resistente como para protegerse de pequeños residuos y resistir las salpicaduras de agua desde cualquier dirección. Utilizamos juntas selladas y cables que no se ven afectados por la humedad, así que no hay necesidad de preocuparse por cortocircuitos.
Calor rápido, tamaño reducido
Dentro de estos calentadores hay tubos de vidrio de cuarzo con núcleo halógeno. La ventaja de este diseño es que funcionan muy rápido. No hay tiempo de “calentamiento”.
Debido a que el calor está muy concentrado, los dispositivos mantienen un tamaño reducido. Se obtiene mucha potencia sin necesidad de instalar esos radiadores grandes y antiguos que ocupan toda la pared.
Algunas cosas a tener en cuenta
La desventaja es que estas lámparas consumen mucha energía. Si se conectan varios calentadores de 2 kW en el mismo circuito, los interruptores se dispararán inmediatamente. Es un desastre. Siempre recomiendo utilizar circuitos dedicados para estas zonas. De esa manera, la tensión se mantiene estable y los calentadores funcionan como deberían.
Y un consejo sobre dónde colocarlos: la ubicación es crucial. Si se colocan demasiado bajos, alguien podría quemarse. Si se colocan demasiado altos, el calor no llegará a las personas. Encuentre el punto ideal y estará listo.