
Cuando llega el invierno, primero se siente ese frío en las manos y los pies. Para las personas mayores, ese frío intenso no solo es molesto, sino que también sirve como recordatorio constante de que su circulación sanguínea necesita algo de ayuda. Un calentador por infrarrojos en la habitación del anciano proporciona un tipo diferente de calor. No se trata de elevar la temperatura del aire, sino de calentar al propio cuerpo.
¿Qué sucede realmente, desde un punto de vista técnico?
Los calentadores por infrarrojos emiten calor radiante, de la misma manera que lo hace el sol. Las personas y los objetos que se encuentran en su campo de acción se calientan directamente. En la práctica, eso significa que se siente el calor casi de inmediato, sin tener que esperar a que un calentador convencional caliente toda la habitación.
Nuestro dispositivo utiliza un elemento de fibra de carbono que produce calor por infrarrojos de onda media. Este tipo de energía penetra cómodamente en la superficie de la piel. La transferencia de energía calienta el cuerpo desde el exterior hacia adentro, lo cual favorece una mejor circulación sanguínea periférica. Al no tener ventilador, funciona en silencio y no dispersa polvo. Un termostato incorporado mantiene la temperatura estable, sin corrientes de aire.
¿Por qué funciona bien para las personas mayores?
Para quienes sufren de extremidades frías, los beneficios se manifiestan de dos maneras. El calor radiante brinda alivio rápido, disminuyendo ese frío intenso. Además, el calor suave ayuda a relajar los músculos y a mejorar la microcirculación, lo que facilita que la sangre llegue a las manos y los pies.
Esto se traduce en una sensación de comodidad más constante a lo largo del día, sin los cambios bruscos de temperatura que ocurren con los sistemas de aire forzado. Es un método simple y eficaz, apto para ser utilizado en salas de estar, dormitorios o rincones de lectura.
Datos prácticos que debe conocer
El calentador por infrarrojos funciona mejor cuando está orientado hacia la persona, a una distancia de 3 a 6 pies, dependiendo de la potencia del modelo. Dado que calienta directamente a las personas, no es necesario calentar toda la habitación para sentirse cómodo, lo cual ayuda a ahorrar energía.
Coloque el dispositivo sobre una superficie estable y nivelada, respetando las distancias necesarias con respecto a cortinas y muebles. La superficie exterior permanece más fría que la de muchos calentadores convencionales, pero aún así se calienta. Colóquelo en un lugar donde nadie pueda tocarlo.