
Mantener sus wafers limpios cuando algo sale mal
En una fábrica de alto volumen de producción, la rotura de una lámpara infrarroja es un verdadero desastre. No se trata solo del tiempo de inactividad que eso implica, sino también del desastre que se genera a raíz de ello. Cuando un tubo de cuarzo se rompe, los fragmentos de vidrio y los filamentos de tungsteno caen sobre las wafers. Un solo fallo así puede arruinar todo el lote de wafers.
Nosotros fabricamos nuestras lámparas para evitar que esto suceda.
El problema con el calor
La mayoría de las lámparas fallan porque no pueden soportar los cambios bruscos de temperatura. Cuando se aplican cargas elevadas, el centro de la lámpara se calienta mucho, mientras que los extremos permanecen más fríos. Esa tensión es lo que causa la ruptura del vidrio.
Para resolver este problema, utilizamos cuarzo sintético de alta pureza. Este material no se expande ni se contrae tanto como el cuarzo barato. También prestamos especial atención al espesor de las paredes del tubo y al sello de vacío, para que el tubo no se rompa cuando se utiliza a altas velocidades.
Una medida de seguridad adicional
Incluso con el mejor vidrio, pueden ocurrir errores. Por eso, añadimos una vaina de contención adicional o un recubrimiento especial, según cuán limpias tengan que quedar las wafers.
Pensemos en ello como una medida de seguridad. Si una lámpara se rompe, los escombros quedan atrapados dentro de la vaina. Así, no habrá polvo de cuarzo flotando en la cámara de secado. También reforzamos los electrodos para evitar esos fallos causados por el uso excesivo del equipo.
La realidad de los compromisos
La verdad es esta: si desea una secación rápida, necesita una lámpara de alta potencia. Pero eso somete al cuarzo a condiciones extremas.
Si opera sus lámparas al 110% solo para ganar unos segundos en el ciclo de secado, está buscando problemas. Eso acortará la vida útil de la lámpara y aumentará las posibilidades de que se rompa. La clave está en lograr un equilibrio adecuado en el flujo de aire de enfriamiento: mantener los extremos fríos y permitir que el centro alcance la temperatura deseada.
No fabricamos estas lámparas para laboratorios impecables. Las fabricamos para entornos industriales donde el equipo funciona las 24 horas del día, sin dejar que las wafers se ensucien.